Extractor o purificador ¿Cuál es mejor?
Los extractores de humo y calor que equipan la mayoría de las cocinas no están diseñados para eliminar olores. Y cuando hablamos de ingredientes con aromas potentes como los pescados, las frituras, las especias o el inevitable ajo y la cebolla, su efectividad decae por completo.
Es cierto que los extractores de cocina cumplen una función fundamental ya que están especialmente diseñados para absorber y expulsar al exterior el humo, el vapor, el calor intenso y gran parte de los olores que se generan durante la cocción.
Sin embargo, cuando hablamos de esos olores fuertes y persistentes, esos que quedan impregnados horas después de haber apagado la cocina, los extractores convencionales se quedan cortos ya que su misión no es retener las moléculas gaseosas que componen los más intensos olores.
Purificador de aire ambiental para cocinas
Para eso se necesita un purificador de olores para cocina, un equipo construido específicamente para eliminar olores, equipado con filtros de carbón activado que atrapan y neutralizan los compuestos orgánicos volátiles que los extractores de humo, por muy potentes que sean, no pueden capturar.
Extractor complemento del purificador de aire olores
Lejos de ser competidores, el extractor y el purificador de aire son, en realidad, dos equipos que deben trabajar juntos. El extractor actúa como la primera línea de defensa al extraer en la misma cocina el humo, el vapor, el calor y la grasa que se generan, expulsando al exterior las partículas más gruesas antes de que se dispersen por la cocina.
Al terminar de cocinar, deben entrar en acción los purificadores para cocina, cuya misión es más específica eliminando los olores persistentes que el extractor no pudo desaparecer, depurando el área para que ningún aroma quede impregnado en los muebles, la ropa o en el aire.
Utilizados en conjunto, forman un sistema completo de ventilación y purificación que ningún equipo por sí solo podría igualar. Los purificadores de cocina no son un lujo, es la solución técnica más adecuada.
Purificador de aire cocina sin salida
Optar por un purificador como único equipo en una cocina sin descargador de humo al exterior puede parecer una solución práctica, pero no es lo más recomendable. El purificador no está diseñado para soportar diariamente en soledad las condiciones extremas que se generan mientras cocinamos.
Cuando se fríe, se saltea o se cocina en altas temperaturas, se liberan grandes cantidades de grasa en suspensión que saturan rápidamente los filtros del purificador, especialmente el delicado filtro de carbón activado encargado de eliminar los olores.
Sin un extractor que absorba y depure la grasa al cocinar, el purificador termina recibiendo todo el impacto de la filtración, lo que acelera drásticamente su desgaste. Los filtros se obstruyen en cuestión de semanas en lugar de meses, obligando a reemplazarlos con una frecuencia insostenible.
Para que ambos equipos cumplan su función y duren lo que deben durar, el extractor y el purificador necesitan trabajar en equipo, no sustituirse mutuamente.